Victorin GALABERT

1830-1885

Religioso francés, fundador de la Misión de Oriente

 

 

Un ‘gigante de la fe y de la misión’

 

Victorin Galabert nació en Montbazin (Hérault, Francia) el 6 de noviembre de 1830.
Se conocen mal sus años juveniles. Luego el P. Victorin se empeña incluso oscurecerlos.

Realiza estudios de medicina en la Facultad de Montpellier y obtiene en 1854 un doctorado con una tesis titulada ‘Ensayo histórico sobre la viruela’.

 

Entra en contacto con el P. d'Alzon y toma el hábito religioso el 29 de junio de 1855 en Nîmes. Al año siguiente va a Roma para emprender estudios de teología y de derecho canónico. Hace profesión perpetua en la Confesión de Pedro, en Roma, el 30 de junio de 1856. Obtiene un doctorado en derecho canónico, es ordenado sacerdote el 7 de junio de 1857 y colabora en las publicaciones del abate Chaillot, reputado canonista.

 

De 1858 a 1862, el P. Galabert es profesor en el colegio de Nîmes especialmente de ciencias naturales.

En 1862 el P. d'Alzon lo envía a Constantinopla a establecer las bases de una fundación de la Asunción para preparar las vías de una unión de los búlgaros a la Iglesia Católica. A instancias del P. Galabert, deseoso de verse respaldado en la misión por unas religiosas, el P. d’Alzon, después de explorar un tiempo a las Religiosas de la Asunción, funda en mayo de 1865 la Congregación de las Oblatas.

 

La primera acción del P. Galabert es crear una pequeña escuela primaria, San Andrés, en Filipópolis [Plovdiv], en enero de 1864. Poco a poco se constituye a orillas del Maritza una comunidad asuncionista, y de la modesta escuela de 1864 surgirá en 1884 un verdadero colegio, el Colegio de San Agustín.

 

A partir de 1865, el P. Victorin es consejero teológico del nuevo obispo de los Búlgaros Unidos, Mons. Rafael Popov (18301876); acompañándole fielmente en sus desplazamientos por la Bulgaria de la época, el P. Galabert toma cuidadosa nota de todo cuanto constituye la vida concreta de aquellas poblaciones que viven aún bajo el yugo otomano.

 

Aprende el idioma búlgaro y más tarde el turco. El desarrollo de la Misión de Oriente, que recae en los hombros del P. Galabert, es, en vida del P. d'Alzon, muy modesto y lento, por falta de medios, por falta de hombres. El propio P. Galabert se considera una piedra hundida en los cimientos de una obra aún escondida. Son incontables sus llamadas de socorro para obtener del Fundador y de las comunidades de Francia refuerzos y recursos.

 

Tiene también a su cargo la dirección de las comunidades de Oblatas que a partir de 1868 vienen a implantarse en tierras búlgaras. En el Concilio Vaticano I, el P. Galabert ejerce de teólogo y de intérprete ultramontano en beneficio de los pocos obispos de este Oriente, poco aclimatados a los debates conciliares en latín.

 

En 1876, el P. d'Alzon le nobra 'Provincial de la Misión' con residencia en Andrinópolis. Durante la guerra ruso-turca de 1877-1878, el P. Victorin se desvive en todos los frentes, atendiendo a los heridos de todos los campos. Rusos y turcos rivalizan en gratitud para con él. Poco interesado por los honores civiles, esconde las condecoraciones en el bolsillo; pero gana entre la población un caudal de estima sin fronteras.

 

En 1883 tiene la alegría de ver a la Asunción plantar su tienda en pleno barrio musulmán de Estambul.

 

Hombre sencillo, humilde, bueno, paciente, a veces de aspecto un tanto dejado, como le reprocha muchas veces el P. d'Alzon, el P. Galabert se distingue sobre todo por su espíritu de fe y de docilidad religiosa con la apariencia de una facilidad infantil. Cuando se conocen de cerca los testimonios de sus compañeros de vida, pronto se percibe que el P. Galabert es un religioso muy mortificado, que confía hasta la ingenuidad en la Providencia, misionero en el alma, pero también muy respetuoso de los valores espirituales propios del Oriente. Ha aprendido, conociéndolo, a amar a este Oriente del que no oculta las miserias.

 

Hallándose de paso en Francia en 1885, muere en Nîmes, el 7 de febrero, de una congestión cerebral. Sólo tiene 55 años.
El P. Galabert es enterrado en Nîmes, en el cementerio de San Baudilio, en el panteón de la Asunción, cerca del P. d'Alzon que le ha precedido de menos de cinco años.

 

El alma de un hijo y de un servidor

 

«Quiero escribirle mis primeras líneas. Siempre he escrito mal, y ahora esto va a resultar un enigma. Pero bueno, deseo enviarle estas líneas. Son las primeras que escribo. Quiero decirle que sigo siendo su hijo, totalmente sometido a la voluntad de Dios y siempre dichoso de hacer su voluntad. Veo un poco con mi ojo izquierdo. Necesito acostumbrarme a valerme de él, pero no sé si podré nunca escribir de manera legible. Quizás venga con la costumbre. Rece mucho por mí. Doy gracias a Nuestro Señor por dignarse concederme una perfecta sumisión a su santa voluntad.

 

No olvide que paso al estado de herramienta inútil y que ya no sirvo más que para ser una carga para los demás y para dar molestias; pero crea que sigo siendo su hijo muy sumiso, dichoso de realizar su buena voluntad. Todo suyo en N.S.J.

P.S. Mi garabateo no debe valer mucho; pero sé que agradará a su corazón parternal. Como me agrada a mí escribirle».

 

V. Galabert al P. d'Alzon. 33. marzo de 1880.

 

Bibliografía y documentación:

·        Polyeucte Guissard Portraits Assomptionistes, págs, 45-56. 

·        Lettres d'Alzon, t. XIII (1996) págs. 448-449. El P. Galabert es el corresponsal y el informador fiel del P. d'Alzon, y después del P. Picard, de 1863 a 1885.

·        Souvenirs 1885, n° 40, págs. 231-236; n° 41, pág. 239. 

·        Pages d'Archives 1957, n° 6, págs. 129-143. 

·        Le Pèlerin, 1885, n° 424 págs.99-100. 

·        La Croix,1885, n° 509, pág. 1. 

·        Circulaire Picard, n° 20, 1 de marzo de 1885, édit. t. I, B.P., págs. 113-120. 

·        D.H.G.E. t. 19 col. 700-703. 

Los escritos del P. Galabert, dactilografiados en los años 1950, forman una colección de 13 volúmenes, de 3.795 páginas. En 1998 se publicó en Sofía en una edición bilingüe, francobúlgara, el tomo I del Diario del P. Galabert, correspondiente a los años 1862-1866. 

En la revista de la Asunción de Nîmes hay correspondencia del P. Galabert, y en La Croix algunos artículos de su mano.

Las Constituciones de los A.A. de 1855 son conocidas gracias al manuscrito del P. Galabert.

Bibliografía en el Diario, t. l págs. LXXIII-LXXVII.
Se conservan 357 cartas del P. d'Alzon al P. Galabert.

 

Este texto proviene de: P. Jean-Paul Périer-Muzet, Notices biographiques des religieux de l'Assomption, 1850-2000, Tomo segundo, letras D-G, págs.. 1189-1190

 

 

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