Turquía. La visita del Papa a una tierra…asuncionista.

 

El reciente viaje del Papa a Turquía del 28 de noviembre al 1ro de Diciembre de 2006 fue una buena ocasión para hacer una visita a nuestros hermanos y hermanas de Estambul, para descubrir su realidad de vida y para reflexionar sobre la actualidad de la presencia asuncionista en un país.
Fue en Estambul (la antigua Constantinopla) donde todo comenzó para la Misión de Oriente, aun cuando la primera fundación en Turquía se hiciera 20 años después.
El primer asuncionista en llegar a esta ciudad fue el Padre Galabert, a finales de 1863; en 1895, el Papa León XIII confió a los asuncionistas la parroquia latina y griega de Kadikoy (la antigua Calcedonia, que es actualmente una parte de la zona oriental de Estambul).

Una anécdota fue comentada en un diálogo, que dice que había un lugar detrás de la actual iglesia donde el Padre Emmanuel d’Alzon y el representante de la época de la Santa Sede: el abad Negri, se quejó de la disminución de los cristianos a causa de la contrariedad impuesta por los musulmanes y exclamó: “ningún cristiano tendrá el valor de quedarse aquí”, a lo que el padre d'Alzon respondió: “Mis hijos permanecerán aquí”.

Hoy en día Estambul es una ciudad de más de 11 millones de habitantes, en cada esquina es imposible no ver una almena: también los tiempos musulmanes los podemos recordar bien por los amplificadores colocados en lo altos pilares, aquí donde Dios se llama Alá.

 A pesar de eso esta ciudad y este país han sido la cuna de la fe cristina.
Es aquí donde los padres de la Iglesia han definido nuestro “Credo”, recordado hoy en día como el “Credo de Nicea-Constantinopla"; es en la tierra turca donde fueron celebrados los siete primeros concilios ecuménicos; es en Constantinopla donde San Juan Crisóstomo ejerció como obispo, en esta ciudad, uno se siente extranjero y al mismo tiempo se siente como en casa; fue hasta el 29 de mayo de 1453, fecha de la conquista de la ciudad por los turcos Otomanos, que los habitantes llamaban a Dios Jesús Cristo.

Extraña sensación donde la nostalgia se mezcla al deseo del diálogo y de conocer.
Nuestra presencia asuncionista en esta ciudad multicolor y sobrepoblada es en verdad como una gota de agua en el océano.
Actualmente, la comunidad de los padres esta constituida por el padre Xavier Jacob que tiene aproximadamente 80 años de edad, de los cuales ha pasado mas de 50 en Turquía y por el padre Yves Plunian, de 73 años de edad que llego a Turquía hace ya 11 años después de haber estado en la misión de Brasil.
La comunidad de Hermanas Oblates está constituida por las Hermanas Francoise, Hermana Odile y Hermana Monica, la única joven actualmente presente.
Una realidad envejecedora desde el punto de vista de la edad, la edad de las religiosas, pero también en cuanto a sus vestimentas.

El “palazzo" que está en la comunidad posiblemente desde su inicio requiere seguramente de importantes trabajos de restauración.
Es triste ver lo que queda de la gloriosa biblioteca bizantina, allá donde las generaciones de asuncionistas trabajaron en la famosa revista “Hechos de Oriente" que fue abandonada por la incapacidad de quien se ocupara de ella.
 

"Yo quiero saludar por eso a los representantes de otras comunidades eclesiásticas y de otras religiones que continúan estando presentes con nosotros: “¿Cómo no pensar en los diferentes eventos que hemos forjado aquí, como nuestra historia? Al mismo tiempo, siento el deber de llamar de manera particular a los numerosos testigos del Evangelio de Cristo que nos invita a trabajar juntos en la unidad de todos sus disciplinas, en la vida y la caridad.”
Esas fueron las palabra de Benedicto XVI pronunciadas en la misa del primero de diciembre en la catedral del Santo Espíritu, nos enseñó bien como el ecumenismo y el diálogo interreligioso son una prioridad para el Papa.
Cómo no pensar en los diferentes eventos que se han forjado aquí de nuestra historia común, de muchas religiones. Esta tierra no es solamente la tierra de los musulmanes, es también la tierra de los cristianos y de todos los hombres que buscan a Dios.

Hace falta valentía para quedarse. No hablo del valor de los religiosos y religiosas que están hoy en día, ellos ya han dado demasiado y no podrán seguir dándolo por mucho tiempo, yo hablo del coraje de toda la familia de la Asunción.

La comunidad de Estambul, es un patrimonio que pertenece a nosotros (religiosos, religiosas y laicos) por el cual todos nos debemos de sentir desafiados.
Existe mucho trabajo por hacer y ahí se necesita de personas, jóvenes sacerdotes que se comprometan.
Numerosas son las señales del tiempo que nos muestra como la búsqueda del diálogo entre las religiones así como el compromiso para reconstruir la unidad entre los cristianos, es el reflejo de la inspiración del espíritu santo que nos indica la vida a seguir.
No es nada fácil, llegar como no lo han explicado nuestros Padres que viven allá, Turquía es oficialmente un país que garantiza la libertad religiosa, pero en la práctica aquellos que no son musulmanes se enfrentan a numerosas y sutiles discriminaciones.
Aquí existe la necesidad de jóvenes religiosos, religiosas y laicos, sacerdotes que se comprometan en una tarea difícil, pero al mismo tiempo fascinante.
“Mis hijos se quedarán”.
Que el deseo de nuestro padre fundador pueda seguir realizándose, renovado por fuerzas nuevas.
 
 P.C.

       

L'église de la communauté l'autel où a celebre la messe le Père d'Alzon hôtes de la communauté soeur Françoise

Le pere Ives et soeur Odile

La messe du Pape le1er décembre dans la Cathédrale du Saint-Esprit

La messe du Pape le1er décembre dans la Cathédrale du Saint-Esprit

Soeur Felicia, le P. Caludio, le P. Bernard, le P. Andrè, Enayr et le P. Xavier.

Soeur Odile et soeur Monica Benoît XVI et Mgr. Pelatre La bibliothèque de la communauté photo communautaire

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