El el tiempo de una nueva etapa.

 

Estoy listo para terminar mi primer año en Búlgara, puedo comprara todo este perdió como un viaje para conocerme.

Fue una experiencia que ayudo a enriquecer mi vida.

Me encontrarme a mi mismo y conocí una nueva cultura y nuevas personas, Aquello me revelo la fuerza de los lasos de amistad que tengo en el mundo.


Mi familia jugo un papel igualmente importante en este proceso de descubrimiento de mi mismo, hubo cosas que también logre ponerlas sobre la mesa para comprenderlas.

No existe tiempo que no se cumpla y ahora mi “año” esta próximo a terminar conocí a muchas personas aquí que tiene ahora un lugar especial en mi corazón y en mi plegaria de todos los días, aquí encontré un persona para llamar maestro, una persona para admirar, una persona para creer en el, y alguien para que me enseñe el verdadero sabor de la vida, por supuesto estoy hablad de una manera figurada, peor lo mas importante para mi, es que vine para encontrarme con mi luz de esperanza, luz que puedo tomar en mis manos y llevarla hasta mi maestro mi todo mi Dios.

En este tiempo tuve la oportunidad de leer algunos libro que me han mostrado nuevas perspectivas para mi futuro descubrí cosas sobre el “reino de la eternidad” acerca de el grandioso amor de Dios por el mundo, esto verdaderamente contento de haberme familiarizado con estas realidades.

Venir aquí para vivir en este tipo de realidad es algo fascinante, aun cuando intentar entender la cultura búlgara siempre agresiva pero al mismo tiempo tan tierna es algo no tan fácil de tomar, ame descubrir toda la gran herencia histórica de la Asuncion en Búlgara.

Todas estas experiencias me han hecho desear el demandar un periodo como “postulante” para la congregacion de la Asuncion y quiero expresar de esta forma mi razón:

“...conozco a una mujer, ella tiene una boca como la de el, conoce su vida, conoce sus demonios y sus sueños y ella me dijo, “ve con el, queda te con el si puedes, pero prepara te para derramar tu sangre...”

Aquí en la tradición del oriente descubrí la Iglesia, simbolizada por el icono de la Santa madre de Dios que carga en brazos al niño Jesús.

Con ella, yo quiero ir a la búsqueda del señor, y ponerme en sus manos y toda la fuerza de mi ser en el y la única manera de estar con el es es seguirlo, consciente de todas las responsabilidades y de los esfuerzos que exige este camino donde he comenzado a caminar, no estoy aun verdaderamente listo para derramar mi sangre por el, pero las consecuencias de el elección son claras en mi cabeza, al mismo tiempo que el compromiso ligado a mi aceptacion como postulante.

 

Se que el camino sera muy largo, pero tengo el deseo de seguir dejando me guiar por el espíritu

Venir aquí fue una gran experiencia y lo sigue siendo, pero mi periodo como voluntario termino, es el tiempo de vivir a hora una nueva etapa.
 


Eynar

 

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